Recetas

Haz tu propia leche de almendras

Es muy sencillo. Empieza con una taza de almendras y un tazón lo suficientemente grande para remojarlas.

También puedes usar contenedores de plástico reutilizables o lo que encuentres en casa. Déjalas remojando todo un día.

Después de remojar las almendras por 24 horas, cuela el agua y lávalas muy bien. Puedes pelar las almendras si quieres, pero no es necesario.

                

Ahora, agrega las almendras a tu licuadora o picadora y agrega dos tazas de agua.

Licua por dos minutos o menos, si tienes una de esas licuadoras super poderosas. Pero licua bien. Esto garantiza que las almendras se trituren lo suficiente para generar bastante leche.

Cuela la mezcla con ayuda de un trapo o gasa que permita separar los pedazos de almendras del líquido que se formó. Escurre con fuerza para extraer toda la leche.

¡Y listo! Ya tienes tu leche de almendras. Puedes agregar miel y esencia de vainilla para endulzarla un poco o simplemente servirla con un poco de hielo. Refrigérala y durará hasta tres días, pero asegúrate de mezclarla bien antes de tomarla, pues la leche de almendras tiene tendencia a separarse

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